MICHAEL
Finalmente salimos de la oficina de Aliana después de que la locura del día terminó; ambos vamos en el ascensor con otros ocupantes para llegar al garaje. El silencio entre nosotros es extraño, pero la he estado evitando durante semanas.
Me he mantenido alejado solo para darle tiempo a adaptarse a su nueva realidad. Semanas de fingir que la distancia es disciplina. Semanas respondiendo mensajes con moderación y durmiendo como un monje con problemas. El ascensor suena, indicando que los