Apartamento de Andrea Rossi. Salón principal. Misma mañana.
El salón estaba en penumbra, iluminado solo por los rayos de sol que se filtraban entre las cortinas. Andrea Rossi estaba sentado en el suelo, con las piernas cruzadas y una expresión de concentración absoluta. Frente a él, Leo jugaba con unos bloques de madera, apilándolos y derribándolos con la seriedad de un arquitecto en miniatura.
Damián estaba de pie junto a la ventana, con los brazos cruzados y la mirada fija en la calle. Lucas,