Capitulo 31 Intenciones declaradas.
Exterior de la comisaría del distrito 14. Minutos después.
La puerta de la comisaría se abrió y el sol de la mañana golpeó a Dalia Scott en el rostro. Detrás de ella, Andrea Rossi emergió con la misma elegancia impecable, seguido de Damián, cuyo porte de soldado retirado apartaba a los más osados.
El enjambre periodístico estalló. Los flashes cegaron por un instante, los micrófonos se alzaron como lanzas y las preguntas se solaparon en un clamor ininteligible.
—¡Señor Rossi! ¿Es cierto que iba