Capitulo 12: El almacén.
Polígono abandonado en las afueras.
Dalia se quedó mirando la dirección que Draco le había enviado, luego de que ella le confirmó que había perdido el carro que le seguía, tras dejar la inmobiliaria. El lugar era una nave industrial en desuso, con el techo de chapa agujereado por donde se colaban haces de luz polvorienta. El suelo, de cemento agrietado, olía a humedad y a óxido. Draco había elegido aquel sitio por una razón: nadie venía allí. Ni siquiera los okupas.
Aparcó el coche junto a un