Mundo ficciónIniciar sesiónEl hospital de la Universidad de Nueva York olía a una mezcla asfixiante de antiséptico y finalidad.
Aria caminaba por el pasillo de la unidad de cuidados intensivos, sintiendo que cada paso era una traición a la urgencia que quemaba en sus venas por rescatar a Harrison.
Pero el mensaje de Dominic Russo había sido inequívoco.
«Julian no llegará a la medianoche, y dice que tiene la última pieza del rompecabezas».







