Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire en el interior del monasterio de Saint-Christophe se volvió de pronto irrespirable, como si las piedras milenarias, testigos de siglos de plegarias, estuvieran conteniendo el aliento ante la suciedad de la verdad que acababa de ser revelada.
Aria sentía que el suelo firme bajo sus botas se había transformado en un abismo.
La confesión de Henri Wright, la noticia de que su madre, Eleanor, no era un recuerdo enterrado bajo el mármol de un







