Mundo ficciónIniciar sesiónEl mundo se había convertido en un rugido blanco y ensordecedor, Aria sentía que sus pulmones se cristalizaban con cada bocanada de aire gélido mientras corría, hundiéndose hasta las rodillas en una nieve que no perdonaba.
A su lado, Killian era una fuerza de la naturaleza, un espectro de furia que la arrastraba, su mano aferrada a la de ella con una presión que le recordaba que seguían vivos.
Atrás, el eco de la emboscada







