Mundo ficciónIniciar sesiónLa mansión de The Cliffs se sentía esa madrugada como una caja de música que se había quedado sin cuerda.
El silencio no era reparador, sino una presión física que zumbaba en los oídos de Aria.
Mientras empacaba una pequeña maleta de mano, apenas lo esencial, lo que uno llevaría si supiera que quizá nunca regresaría a la calidez de su propia cama, observó su reflejo en el espejo del vestidor.







