Mundo ficciónIniciar sesiónEl segundero del dispositivo en el cuello de Sophie emitía un chasquido seco, rítmico, un martilleo metálico que retumbaba en las paredes de madera podrida de la caseta de guardacostas.
Para Aria, ese sonido era la cuenta atrás de su propia alma, el aire se sentía espeso, saturado por el olor a salitre, pólvora y el miedo primario que emanaba de los poros de su amiga.
Aria se arrodilló frente a Sophie, ignorando el dolor de sus ro







