Mundo ficciónIniciar sesiónAria colgó de golpe, el auricular golpeó el metal con un estruendo que pareció una explosión en medio de la noche.
El aire le faltaba.
Silas Sterling no solo la estaba buscando, había cortado cada uno de sus suministros de oxígeno.
Estaba sola.
La sensación de libertad que Killian le había otorgado era, en realidad, un pasillo directo hacia una ejecución pública o una celda de por v







