El Lincoln negro se deslizaba por las calles mal iluminadas del Meatpacking District.
En el interior, el silencio era tan denso que Aria sentía que podía cortarse con un cuchillo, vestía un conjunto de lencería de seda negra bajo una gabardina larga, y en su regazo descansaba una máscara de cuero que ocultaría todo su rostro, excepto sus ojos y su boca.
— El objetivo es el Senador William Harrison — dijo Killian, rompiendo el silencio con su voz de barítono — Es el hombre que firmó la orden de