Mundo ficciónIniciar sesiónEl tiempo se había convertido en un enemigo viscoso y cruel. Aria Beaumont sentía el pulso de su madre en la punta de sus dedos mientras sostenía su mano dentro de la ambulancia, pero sus ojos estaban clavados en la tableta que transmitía el patíbulo de Killian.
En la pantalla, Bianca Valmont alzaba la daga ceremonial frente a los Iniciados.
Killian no luchaba, su rostro, captado en un primer plano brutal, reflejaba una paz aterradora. Hab&iacu







