Mundo ficciónIniciar sesiónLAURENTH
Era mediodía, el sol apenas entraba por la ventana del dormitorio. Faltaban horas para que Kael saliera con los demás a luchar, pero el miedo ya me apretaba el pecho. Estaba hecha un ovillo en la cama, abrazando la almohada, cuando escuché la puerta abrirse y sus pasos acercarse.
—Amor, ¿qué sucede? —su voz fue suave, pero firme.
—Tengo miedo —susurré—. No quiero que te pase nada.
Kael







