ALFA RHYDAN
La luna apenas asomaba entre los árboles cuando salí de la casa.
El aire del Bosque Plateado estaba cargado con el aroma de pino, tierra mojada y la tibia calma que llega después de la tormenta.
Cada paso que daba sobre las hojas secas parecía retumbar dentro de mí, como si el bosque entero escuchara los latidos de mi corazón.
Cachorros.
La palabra seguía girando en mi mente como un eco imposible.
Kyros rugía dentro de mí, su voz llena de un entusiasmo que me arrancaba sonrisas inc