Mundo de ficçãoIniciar sessãoKAELAN
Avanzamos en silencio, como sombras que se vuelven tierra y filo. El bosque nos tragaba y nos devolvía en ecos solo el roce de las botas y el latido pesado de King en mi pecho. A mi lado, Andrew y Davis eran columnas; no hacía falta decir nada. Sus miradas decían todo: disciplina, paciencia, hambre contenida.
Rhyd se movía en el flanco opuesto con Tom y Demian; su escuadrón cerraba el anillo sobre el campamento de Aris. To






