Mundo ficciónIniciar sesiónSonó el despertador, 06:00 marcaba la hora y me levanté, me bañe y aliste, me puse un traje azul con una camisa blanca que traslucía y dejaba ver un poco mi brasier.
Nota mental: !Debo comprarme camisa y conjuntos de ropa interior del mismo color, hoy a la tarde iré de compras. Una vez lista, tomé mi cartera, mi celular y mi novela que me iba a hacer compañía a la hora del viaje y en el almuerzo. Salí directo al metro, era una de las formas más rápidas de llegar, en seguida ya había llegado a mi parada bajé y salí del metro, tenia que caminar unas siete cuadras, entre mis tacos y la pollera tan holgada era complicado, pero esperar el autobus, sería una tortura. Cuando estaba por cruzar la calle un auto negro frenó de golpe, pensé en insultaro pero de pronto el vidrio trasero se bajó era mi nuevo jefe el señor Máximo, se asomó dijo: – Hola Amanda, ¿Quieres que te lleve? – – Muchas gracias – dije y me subí. Apenas entré al auto su perfume me atrapó ese aroma, fresco e imponente llenaba todo el auto y mis pulmones era tan atrapante y probocador, no quería que el viaje terminara. Me preguntó –¿Nerviosa por tu primer día? – Le respondí rápido – No para nada estoy mas que feliz es una gran oportunidad – En ese momento llegamos a la empresa, el bajó me extendió la mano, se la tomé, me ayudó a bajar todo un caballero, le agradecí y empecé a caminar hasta la puerta principal, entre y fui a tomar el elevador cuando llegó el elevador Máximo ya estaba parado a mi lado, que rápido camina pensé, o seré muy lenta con los tacos. sonreí. Sono el timbre del elevador entramos y el aire se volvió denso me puso muy nerviosa estar sola con él todo mi cuerpo se sentia extraño, ya habiamos viajado en el auto pero no estábamos solos como en este momento. Llegamos al piso número 15º bajamos , mi primer día me adapte bastante bien y se terminó muy rápido. La semana paso de Forma fugas, sin darme cuenta ya era viernes toda la semana esperaba poder cruzarme con Máximo en la calle, no paso solo lo veía en la oficina, solo hablábamos de trabajo, todo siempre muy formal. Llego la hora de la salida tome mis cosas y me fui, cuando llegué a casa cansada no tenía ganas de nada pedí comida china, mientras esperaba que llegue descorche una botella de vino que tenía en la despensa me serví una copa tomé unos sorbos y decidí leer un poco, me senté en el sofá a leer un poco pero mi libro no estaba, no lo encontre por ningun lado me quede confundida ¿Lo lleve hoy a la oficina ?. Estaba segura que lo tenía en mi bolso, pero como no almorcé hoy no lo había agarrado Tome mi bolso, lo busque tampoco estaba ahí. Me senté indignada termine mi copa de vino y me recoste un poco hacia atrás, después de un rato de pensar no sabia que habia pasado con mi libro me serví un poco más de vino, le di un sorbo en eso escucho que golpean la puerta, –Al fin mi comida- pensé. Fui a abrir la puerta estaba Máximo con una remera negra ajustada, unos pantalones de Joggers gris me quede pensando cerré la puerta de nuevo. Ni siquiera me había bañado yo seguía con la ropa del trabajo pero sin zapatos ni mi saco . –Esto no puede ser verdad – pensé. Volvió a golpear la puerta mientras reía y dijo – Ya te vi –. Con vergüenza volví a abrir la puerta, en sus manos estaba mi comida y mi libro – Esto lo trajeron recién, y el libro lo dejaste en mi auto– dijo. Me puse roja bordo, que bochornoso como me olvide el libro en su auto. Pero igual en voz baja respondí –Gracias por traerlo– Máximo me miró y dijo –¿No me vas a invitar a entrar? – –Si claro entra por favor– le respondí. Me corrí de la puerta para que él pudiera pasar. Apenas entró empezó a mirar todo. Mi departamento no es muy grande, tiene un living comedor y cocina, el baño y mi habitación, fue directo al sofá –¿Puedo? –. Asentí y se sentó – ¿Máximo quieres una copa de vino? le pregunté – Si por supuesto – dijo Saqué otra copa y le serví un poco de vino, bebí un sorbo de mi copa y me acerqué a él, le extendí la copa y la tomó con su mano grande con sus dedos rozaron los míos y una pizca de vergüenza revivió en mí. Él me miró y dijo –¿No vamos a comer ? – – Si – respondí. “Pero solo pensaba que estaba ebria debo estar para imaginarme algo como esto, su perfume me llamaba, no podía parar de mirar su boca, sus brazos, esto no puede estar pasando.” Tome la caja y abrí la comida le ofrecí los palillos, fui a buscarme un tenedor por que soy muy mala con los palillos Agarro los palillos, tomo un bocado comió ,sonrio al verme comer contenedor, no te preocupes dijo yo te ayudo, yomo un trozo me lo llevo a la boca comi con dudas. Todavía no comprendo si era verdad o era un sueño tan real como el que ya había tenido, “el exceso de novelas me está haciendo mal” pensé. Seguimos comiendo y conversando. – ¿ te gusta vivir acá ? – me pregunto. –Sí Aunque todavía no me acostumbro pero es un lugar muy bonito y poco a poco me voy adaptando–. Servir más vino, le di un sorbo largo. –¿Sabes beber ? dijo Asentí y seguí bebiendo, ya habíamos tomado media botella. Creo que fue mala idea, me mareo de inmediato pero la situacion me ponia tan nerviosa que solo queria bajar mis nervio pero no salio muy bien. – ya vuelvo le dije–, fui al baño, que estaba en mi habitación El se quedó en el sofá hojeando la novela y riendo. Decidí darme un baño para bajar el alcohol que se me pasara un poco el mareo, o despertar de mi fantasía. Me envolví en un toalla que cubría un poco de mi busto y apenas mi cadera, cuando salgo sobre mi cama habia un baby doll negro de tul transparente y una tanga a juego. “eso no es mío” , pero igual me lo puse, quería ver como me quedaba me lo probé, –”me veía sexy, me sentía hermosa,es obvio que es un sueño”– pensé. Mis pechos sobresalen del escote, la tela era tan transparente, que se veía la tanga abajo mi piel resaltaba aún más blanca las gotas que quedaban en mi piel brillaban con la luz






