Mundo ficciónIniciar sesiónAmanda soltó un quejido, dejándose caer hacia un lado en el sofá. Máximo se olvidó del mundo y corrió hacia ella, tomándola en sus brazos con una delicadeza extrema. Ella apoyó la cabeza en su hombro, inhalando el aroma a menta y lluvia que era lo único real en medio de la pesadilla.
—Sácame de aquí, Máximo —susurró, aferrándose a su abrigo—. Por favor... llévame contigo. Máximo no esperó más. Salió del loft con ella en brazos, atravesando la lluvia de Seattle, d






