CAPÍTULO 67
Catarina se puso de pie con lentitud
— Tengo que irme —dijo ella, soltando un suspiro de agotamiento que le nació desde el fondo del pecho— Gracias por la cena, Sebastián. Y por... todo lo demás. Creo que si no me voy a dormir en los próximos tres minutos, voy a colapsar sobre tu alfombra.
Sebastián se levantó también. Quería ofrecerle su cama y dormir él en el sofá, solo para saber que ella estaba a unos metros de distancia, a salvo de cualquier amenaza externa. Pero sabía que Cata