CAPÍTULO 55
Catarina y Sebastián llegaron al edificio de de la Torre & Asociados juntos, como era su costumbre.
No hubo reproches por la conversación a medias de la noche anterior. No hubo preguntas sobre la vida oculta de su jefe. Catarina simplemente se bajó del coche, tomó su bolso y caminó hacia los ascensores con la barbilla en alto. Llevaba una falda tubo negra y una blusa de seda color esmeralda que resaltaba el brillo de sus ojos. Era un atuendo impecablemente profesional para el día,