CAPÍTULO 56
Daniel sonrió y se bajó de la pesada motocicleta negra y le tendió un casco extra a Catarina. No había pretensiones en su actitud. Era, simplemente, un hombre contento de ver a la mujer con la que había estado charlando.
— Me alegra por fin ponerle rostro a los mensajes —dijo Daniel, con una voz profunda que competía con el ruido del tráfico— Y debo admitir que la realidad supera con creces a la foto de perfil.
Catarina sintió que el calor le subía a las mejillas. Tomó el casco negr