Un mes después…
—Eres un estúpido Ramsés. Te dije que así no —reía con él sobre el agua.
Gaviota nos veía desde la arena, mi tío leía un libro tumbado sobre una silla frente al mar y Buzo estaba en su elemento surfeando las olas. Ramsés también ama el surf, así que naturalmente nos fuimos haciendo más cercanos, tanto que descubrí que le gustaba Olinda. Cualquiera en la casa se pudo haber dado cuenta, parecía un tonto cerca de ella y ella muy tímida, no quise explicarle a él todas las cosas horri