El día de la boda.
Buzo y Gaviota me veían inexpresivos en la puerta de la habitación. El personal contratado por Olivia me maquillaba y ella revisaba que todo estuviera perfecto con la ropa y la recepción, le exigí que fuera algo pequeño, pero se negó, decía que todo el país debía saber del enlace.
—¿Qué les pasa a ustedes dos?—pregunté.
—¿Tu tío te va a llevar al altar? ¿O Ramsés? ¿O Valentín?—preguntó Gaviota.
—No lo había pensado, pero obviamente serás tu Gaviota, eres como mi hermano mayor,