Jelena estaba rara, nerviosa, suponía que por Gael. Una relación que me vi obligado a aceptar por dos cosas: él la dejaría ir, no quería meterla en su mundo y una relación entre los dos sería imposible y también porque ella lo amaba, no a mí, pudo amarme, pero el destino fue más fuerte y ella terminó enamorada de él, supuse que era inevitable.
No me sentía cómodo, era el maldito indeseable de las Van de Venter, primero, Olivia y después Jelena, pero me importaba el bien de Jelena, por eso supe q