Llegamos a la playa temprano, Eitor se aplicó gel en el cabello y usó ropa totalmente inapropiada para ir a la playa, No quise decirle nada, no quería hablar, así que lo dejé verse tan ridículo como se veía.
—Creo que sería bueno que habláramos —dijo.
Aparcó cerca de uno de los locales próximos y caminamos hasta la playa en silencio, me quité los zapatos y enseguida me emocioné ante el contacto de mi piel con la arena. Me quedé admirando como el mar se batía quieto frente a mis ojos, respire su