- ¿Estás loco? Ya no voy a soportar ningún maltrato de tu parte.
Rebeca se enfrentó con claridad a Camilo.
-Ahora sos valiente porque está tu jefecita.
Le contestó con desprecio.
-Me parece que no entendiste, vas a respetar a Rebeca y al niño.
- ¡Dije que no te metas! ¡No sos nadie!
-Soy una persona con poder e influencias, sino no querés pasarla mal, cambiás tu forma de tratar a Rebeca, porque ya no soporto ver la soledad en su mirada, ni ver como el miedo la acompaña, ella no está sola, tiene