Alejandro y Germán estaban cenando en un restaurante que quizás dejaba bastante que desear, cuando entró un importante periodista y escritor, que ambos admiraban mucho.
Era un hombre bohemio, que tenía un exitoso programa de radio, lo saludaron, por respeto, desde lejos.
Unos momentos después, al periodista parecía haberle dado un infarto, los dos se acercaron para socorrerlo, lo asistieron y por la rápida intervención de Germán, trasladándolo a la clínica, y atendiéndolo personalmente, acompañ