Dante.
Noto la hora. Son las 6:38 de la tarde. Cierro mi despacho y le indico a mi asistente que puede irse. El edificio ya está prácticamente vacío. Solo quedan algunos guardias de seguridad cerrando puertas y haciendo rondas. Recojo mis cosas con calma, pero justo cuando voy a salir, suena mi celular. Un número desconocido. Frunzo el ceño. No suelo responder números que no tengo guardados, pero... vuelve a sonar.
Contesto.
—¿Hola?
—Señor Dante... —escucho una voz agitada—. Ayúdame... Soy Antonella...
—¿Antonella? ¿Qué sucede?
—Por favor... ayudeme... mis bebés... están por nacer...
—¿Qué dijiste?
—No sabía a quién más llamar. Por favor... estoy sola... el piso 60... ayúdame...
Se me hiela la sangre. Sin pensarlo dos veces, cuelgo y marco al 911.
—Necesito una ambulancia, urgente. Una mujer está en labor de parto, en el piso 60 del Edificio Central Luna Market.
Corro hacia el elevador. Presiono el botón con impaciencia. Cuando se abren las puertas, subo a toda vel