Antonella
Me quedé completamente sorprendida. Las palabras de Dante seguían resonando en mi cabeza como un eco difícil de apagar. Me senté en la orilla de la cama, abrazando mis propias piernas, y comencé a analizar todo lo que me había dicho, todo lo que me había propuesto. ¿Un trabajo? No sonaba mal. Sería una oportunidad para comenzar a mostrar mi talento, para hacer algo por mí, por mis hijos. ¿Casarme con él? Esa parte me resultaba difícil de procesar.
Casarme con él sin amor.
Bueno al con