Dante
Observo con atención a las modelos que han sido contratadas para portar los trajes que serán presentados en la próxima feria de la moda. No puedo negar que hacen un trabajo admirable. Cada una tiene su estilo, su forma única de caminar por la pasarela. Se nota que fueron seleccionadas con criterio, sin embargo de las diez solo cinco serán seleccionadas.
Mi asistente se acerca con una carpeta en las manos. Me entrega una hoja con los nombres de todas las modelos que acaban de presentarse.