AntonellaEs mi primer día en el trabajo, y aunque los nervios me traicionan un poco, me siento aliviada. Por lo menos hoy desayuné. En casa de mamá eso era casi un lujo imposible, pero aquí, lo primero que hacen es mandarte al cafetín, te sientas, comes, te relajas… y luego a trabajar. El desayuno fue delicioso, aún tengo el sabor en la boca. Gracias a la señora Guzmán conseguí este empleo. Sé que no es algo grande, pero me ayudará a mantenerme, al menos en esta etapa de mi embarazo.Solo espero que los superiores no se enteren de mi situación. No quiero causarle problemas a la señora Guzmán. Ella ha sido buena conmigo, y si me descubren, podrían echarme sin pensarlo dos veces. Por suerte, aún no se nota el vientre. Mientras eso no pase, tengo que seguir actuando con normalidad, sin levantar sospechas. Trabajaré duro, no me arriesgaré innecesariamente. Además, aquí me alimento bien, algo que mi cuerpo y mis bebés agradecen.El cuarto ya está pagado por una semana. Ahora me toca lucha
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