La campanada resonó en toda la mansión, vibrando a través de las paredes como un susurro antiguo que despertaba algo dormido. Tara sintió que el sonido le helaba la piel, como si anunciara que algo estaba a punto de cambiar.
—¿Qué fue eso? —preguntó, deteniéndose en el pasillo mientras Rhidian la guiaba rápidamente hacia las escaleras.
—No es normal que suene a esta hora —respondió él, con la mandíbula apretada—. Y cuando lo hace… significa problemas.
Tara se tensó, sintiendo una corriente de a