El sol brillaba sobre el campo de entrenamiento, reflejándose en las espadas y armaduras que los guerreros del castillo llevaban mientras practicaban. El aire estaba impregnado del sonido del metal chocando y las instrucciones de los entrenadores, pero la atención del grupo estaba centrada en otra cosa.
Emma intentaba concentrarse en su ejercicio, pero el cosquilleo en su cuello la hacía sentirse expuesta. Alaric la había marcado la noche anterior, y aunque intentó cubrirlo con su cabello, la m