El ambiente en la mansión se había vuelto aún más tenso después de la inesperada aparición de Emma. Tara no podía dejar de pensar en el modo en que la chica había tocado el brazo de Rhidian con esa confianza absoluta, como si ya tuviera un derecho sobre él.
Aunque había algo en su mirada que le parecía amigable, no podía evitar sentirse como una intrusa, como si ella fuera la última persona que debería estar allí. Después de todo, Rhidian la había llevado a la mansión para protegerla, pero ahor