Mundo ficciónIniciar sesiónLuca cerró la laptop de golpe. La furia era un veneno helado en sus venas. Las notas de Lombardi no eran solo un registro del abuso de Noah; eran un testamento de la negligencia del psiquiatra.
Se levantó, su cuerpo temblando con una furia tan pura, tan letal, que la habitación pareció oscurecerse. Ya no había culpa por Shanghái; solo había hielo. Hielo y un deseo de venganza tan profun







