Mundo ficciónIniciar sesiónLuca estaba de pie en la cocina, con el USB sobre la encimera de granito y el humo del último cigarrillo todavía pegado a su ropa. Había llegado justo antes del amanecer, las heridas reabiertas en su mano derecha. La mirada que le lanzó a Lombardi, demacrado y sorprendido, era de fuego y hielo.
—Bellini... —dijo Lombardi, retrocediendo—. ¿Qué hace usted aquí? &md







