POV. Adrian
El grito era silencioso, pero resonaba en mi alma con la fuerza de un trueno. Una mujer de espaldas, su figura etérea y familiar en una niebla que se arremolinaba a su alrededor. Sostenía un bebé, un pequeño bulto envuelto en mantas blancas. No podía ver su rostro, pero sentía su angustia, un dolor tan profundo que lo sentía como si fuera mío. Entonces, unas manos oscuras y sin rostro le arrebataron al niño de sus brazos, un acto violento y rápido que la dejó sola, desgarrada en la