POV. Amelia
Después de que el médico se marchó, la puerta volvió a abrirse. Esta vez entraron Betty y mi madre, y entre ellas venía Suzie, agarrada de la mano de Betty. Sus ojos grandes y curiosos recorrían la habitación con atención, deteniéndose en cada detalle como si todo fuera nuevo para ella.
En cuanto me vio, su expresión cambió por completo.
Soltó la mano de Betty sin previo aviso y salió corriendo hacia mí, gritando mi nombre como si el mundo entero dependiera de eso.
—¡Amelia! ¡Amelia