POV. Amelia
Me tomé mi tiempo para vestirme con ropa cómoda, unos leggings y una camiseta amplia, tratando de bajar las revoluciones de mi cuerpo y mi mente. Cuando bajé a la sala, Betty ya estaba instalada en el sofá, con una manta sobre las piernas y eligiendo una película en la pantalla gigante.
—¡Ah, aquí está la reina! —bromeó mi tía, sonriendo con ese brillo travieso que siempre tenía—. Pensé que te habías perdido en el armario.
Me senté a su lado, agarrando una almohada y abrazándola con