POV. Adrian
Cambié de lado, dando al otro seno la misma atención devota. Cada uno de sus gemidos, cada una de las sacudidas de su cuerpo, era una victoria. Era la prueba de que, a pesar de la oscuridad que nos rodeaba, podíamos crear nuestra propia luz. Podíamos encontrar la belleza y la conexión incluso en la víspera de la batalla.
Mi mano libre descendió por su abdomen, deslizándose bajo la tela de la camisa hasta encontrar el borde de sus panties. Mis dedos rozaron la tela suave, y ella se e