POV. Amelia
El coche avanzaba entre el tráfico y yo trataba de respirar sin pensar demasiado en ello. A estas alturas, mi cuerpo ya no se sentía mío: pesado, tirante, incómodo… y con los nervios a flor de piel. Podía reírme por nada y, un segundo después, sentir un nudo en la garganta sin saber por qué.
Adrian conducía a mi lado con su calma de siempre. A veces me irritaba, otras me sostenía. Su mano se apoyaba en mi rodilla de vez en cuando, firme, sin decir nada, como si eso bastara para mant