POV. Ana (Madre de Amelia)
El coche de Dominic era silencioso y lujoso, un contraste radical con el mundo caótico y ruidoso en el que había vivido durante tantos años. El olor a cuero nuevo y a su colonia sutil me envolvía, y cada giro del volante me recordaba que esto era real. No era un sueño. Estaba en mi primera cita en… Dios, en décadas. Y el hombre al otro lado del asiento no era un desconocido. Era Dominic. El tío del hombre que mi hija amaba. Un hombre bueno, amable y, confesémoslo, inc