POV. Adrian
El agua caliente de la ducha fue un torrente contra mi espalda, un intento físico de lavar la tensión que ya se estaba acumulando en mis músculos. Cerré los ojos y me incliné, dejando que el agua me golpeara la nuca y los hombros. El día que tenía por delante era una montaña. La presentación, las preguntas, el análisis de cada uno de mis gestos por parte del comité. Era el examen más importante de mi vida profesional, pero ahora, el juego era mucho más grande. Cada palabra que dijer