83: Por culpa de ese hombre.
En el hospital San Peter, Mónica despertaba después de unas horas en que había sido terminada su cirugía. El cuerpo aun le seguía doliendo mucho, y sintiendo sus piernas demasiado doloridas, soltó un quejido.
—Veo que ya despertaste… — dijo una voz femenina que Mónica reconoció inmediatamente.
—¿Tu qué haces aquí? ¿En dónde está mi esposo? — respondió la mujer de cabellos castaños a Emma. — Vete de mi habitación o me levantaré de aquí a sacarte yo misma, ¿Crees que has ganado? ¿Crees que no pue