84: De manera egoísta.
—Mónica, he venido a hablar contigo. — dijo Eduardo Lancaster mirando a su mutilada esposa envuelta en un lamentable llanto.
—Mónica, he venido a hablar contigo. — dijo Eduardo Lancaster mirando a su mutilada esposa envuelta en un lamentable llanto.
Reconociendo la voz de su marido, el rostro de Mónica Cervantes se iluminó por completo.
—Mi amor…has venido a verme, a consolarme. Se que juntos lograremos salir de esto, tú eres todo lo que más amo en el mundo, y sé que tú me amas a mí de la m