82: Todo por Inglaterra.
—Nunca creíste en mis palabras, y por culpa tuya, perdí lo más valioso del mundo…ahora los sabes con certeza, ese bebé que murió en mi vientre aquella noche de tormenta, era también tu hijo. — dijo Emma con tristeza.
Eduardo volvió a sollozar. — Se que no tengo perdón por lo que he hecho. — admitió.
—No. No lo tienes, y yo jamás podre perdonarte. — sentenció Emma. — Pero Daniel te ama, después de todo, eres su hermano, y eres toda la familia que le queda, así que solo he venido a pedirte que no