A la mañana siguiente, la ciudad bullía de expectación. Ya habían comenzado a circular rumores sobre un anuncio impactante que sacudiría el mundo empresarial. Dentro de su oficina, Emilia se encontraba de pie, confiada, ante un grupo de cámaras, con la mirada penetrante y una postura imponente. Tras ella, pancartas mostraban su verdadero nombre y el emblema de la empresa que acababa de recuperar. Esto era más que una conferencia de prensa: era una declaración de guerra, la revelación de la verd