59. ¿La historia se repite?
El dolor al día siguiente fue insoportable. Anoche solo había sentido placer, pero ahora tenía un cólico espantoso debido a la profundidad a la que se sometió, aún sin haberse acostumbrado a un tamaño nuevo. El de Elian era más mediano que el de su ahora esposo. Quizás por eso.
—No le digas a mi padre —murmuró Medea—. Sé que no debería ocultarlo porque Kaien y yo estamos casados, pero él se va a preocupar de más.
—No se preocupe, señora —dijo Rogelio con comprensión, mientras le ponía unas gota