27. Solo una amante
—He arreglado las cosas con Medea —confesó Elian, dándose los últimos retoques frente al espejo—. No quiero que hagas ninguna estupidez de ahora en adelante. Las cosas deben mantenerse en paz, como antes.
—¿Arreglaron las cosas? Pero ella...
—Me ama, Saphira. Le expliqué lo del accidente y me creyó. No hay más que hablar.
—Será idiota. Sé perfectamente que eso es mentira. Te estás revolcando con otra.
—¿Vas a seguir con lo mismo? —se giró furioso hacia ella—. Si no estás conforme con tu vida, y