Iker
Las lágrimas me inundaban mientras maquinaba cómo encontrar una solución al chantaje de Dakota e Isa.
Los días previos a nuestra marcación, estuve distante, extraño. Intenté contarle a Adanna varias veces… pero no me atreví.
Tenía miedo de perderla. De que Dakota cumpliera su promesa.
Podría ser una mentira. Una trampa.
Tal vez ese aliado no existía… Pero ¿y si sí? No podía arriesgarla.
No podía probarlo. No con su vida.
Apreté los puños cuando me preguntó si todo estaba bien. Cuando vi la