Era un beso suave, rudo lleno de posesión, ella sintio el éxtasis correr por cada extremidad, la mano de Conan estaba tan cerca de tocar la gloria, solo si bajaba un poco más. Su cuerpo frondoso la aplastaba con el toque sutil pero firme de conexión.
Ella se dio la vuelta y se colgó de su cuello, tenía deseos de ser amada, su libido se incremento en un instante.
Jena se percato de lo arrebatado d sus besos e intento apartarse de Conan
—suélteme señor Conan — le ordeno con voz en hilo y un incon